El cuidado de alfombras, sobre todo si son finas, orientales o antiguas, requiere de expertos en el área, pues se requiere de diversas técnicas para conservarlas en perfecto estado y no estropear sus colores o fibras.

En primer lugar se debe diagnosticar si hay una suciedad ligera, esto es si la alfombra es bastante nueva o con poco uso. Las manchas son pocas, por lo tanto solo se requiere de aspirado periódico y un desmanchado sistematizado.

Si la suciedad es moderada , esto significa que ya hay cambios de color, sombreado de la fibra, textura o pérdida de brillo . En este caso se debe aspirar, desmanchar y hacer una recuperación de hilo.

En el tercer caso es en el que se presenta una suciedad excesiva. En éste, la alfombra tiene evidentes cambios de color y apariencia, hay muchas manchas y son fuertes. El aspirado es insuficiente y si se da un mantenimiento inadecuado, la alfombra se puede estropear por completo.

Es por ello que en KLEEN HAUS te recomendamos dar mantenimiento a tus alfombras contratando profesionales para que su conservación y cuidado sean óptimos. Para mayores informes, contáctanos.